El techno: de Detroit para el mundo

 
Detroit.png

Detroit es la urbe más solitaria de los Estados Unidos, porque desde los sesenta se siguió una política de despoblación ante la amenaza nuclear de la guerra fría. Las fábricas fueron llevadas a las afueras y con ello se fueron los empleos. Los que se quedaron en la ciudad se sumieron en la pobreza y ello llevó a la búsqueda de sonidos que les representarán

Los jóvenes vivían una extraña relación con las máquinas y eso dio forma a una nueva corriente musical, surgida de teclados y primitivas cajas de ritmos: el Techno. Tres adolescentes fueron los creadores del género: Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunderson, quienes partieron de la influencia musical de Africa Bambaataa, Kraftwerk y el House de Chicago. Las primeras fiestas techno en Detroit se realizaban en las fábricas abandonadas, donde cientos de personas bailaban durante horas.

Atkins fue el originador del techno, iniciando Cybotron con Richard Davis, creando en 1985 el sello Metroplex. Su pista No UFO es considerada la primera canción ortodoxamente techno de la historia.

Saunderson fue quien liberó a nivel sonoro de los límites de Detroit a esta corriente naciente y la llevó al techno de segunda generación.

May fue el visionario que en 1987 lanzó Rhythm Is Rhythm y logró llamar la atención del productor Neil Rushton. En Londres es donde Derrick descubre que toda Europa estaba bailando Rhythm Is Rhythm.

En 1988 sale el primer recopilatorio del nuevo estilo, ‘Techno: The New Sound of Detroit’. A partir de 1989 nacería la segunda oleada de la música techno, de la mano de Underground Resistance, produciéndose el cambio musical hacia lo que hoy entendemos por techno. El resto de la historia puede verse en directo en las pistas de baile y los festivales.


descarga.jpg

Ecos que suenan desde España Desde la primera semana en Madrid ha sido una vibrante sucesión de entrevistas con artistas de la escena indierock española, showcases, conciertos y encuentros con una élite de profesionales que desde blogs, discográficas y oficinas de prensa están moviendo los engranajes de un movimiento musical en España que confirma que hay futuro para los sonidos que van más allá de la actual vulgarización de la música como forma artística.

Música, Vol. 5Bitz